Una Plaza, Un Parque, Un museo

De la ciudad a la naturaleza a través del arte

Nuestra propuesta de la nueva ala de colecciones modernas del Museo de Lima MALI busca albergar de manera idónea las colecciones de arte moderno de la institución, tanto en su conservación como exhibición, donde la experiencia de relacionarse con el arte se potencie con un recorrido amigable para el visitante que le permita conocer todo el museo de manera cómoda y  fluida.

Esta condición de funcionamiento interno está dramáticamente enriquecida en la medida en que el museo se convierte además en filtro entre lo urbano y lo natural, entre la plaza y el parque.

La nueva ala es también un detonante para revelar y valorar el entorno público exterior.

 

Organización general

El proyecto toma la forma alargada del terreno de manera decidida, organizando en su cuerpo central y en tres niveles sus espacios más relevantes: el hall principal de ingreso – que además permite la exposición temporal  de obras de arte – y dos niveles inferiores donde se desarrollarán las salas de exhibición permanente.

Los tres niveles están abiertos hacia su frente sur, un enorme espacio exterior que se abre hacia el parque, el cual baja hasta el museo para darle el encuentro.

El resto del programa flanquea funcionalmente al cuerpo principal.

El recorrido del visitante

El sistema de acceso a la nueva ala empieza con la compra de los tickets en el edificio actual del MALI. Luego se pasa el control ubicado dentro del volumen de cristal ubicado sobre la plaza, se toma las escaleras eléctricas y se ingresa al complejo subterráneo llegando a su hall principal de recepción.

Desde ahí, un sistema de rampas permite el desplazamiento del visitante hacia las salas de exhibición ubicadas debajo. Una primera rampa que conecta el hall principal con el primer nivel de salas de exhibición mira hacia la enorme mampara sur tras la cual se consigue una hermosa vista al parque; la segunda rampa conecta el primer nivel de salas con el segundo, abajo, y desde ella se puede apreciar un muro de doble altura donde se colocaran obras de gran formato. Finalmente se completa el circuito volviendo al hall principal usando las escaleras o ascensores principales ubicados hacia el sur-oeste de las salas.

En todo momento, desde la experiencia de descender por las escaleras eléctricas a través de la caja de cristal, hasta el sistema de rampas que explotan las mejores vistas interiores e interiores/exteriores (vistas hacia anterior, vistas hacia el exterior, etc.) , el sistema de desplazamiento del visitante forma parte de su registro del pequeño complejo artístico.

La plaza hundida y el parque

A nivel de superficie, el proyecto define claramente el espacio público en dos: la plaza y el parque. El límite de ambos territorios se ha ubicado en el vértice más austral del museo actual; así, el edificio histórico cuenta con una nueva plaza que valora su frente oeste al tiempo que el parque con su diferenciada densidad de árboles y áreas verdes, empieza desde ahí hacia el sur.

La plaza hundida , un rectángulo rodeado de graderías, no solo ayuda a controlar con su profundidad al ruido urbano del lugar sino que sobretodo se constituye como un anfiteatro publico donde se desarrollaran actividades espontáneas – y programadas – de arte al aire libre.

La caja de cristal: el acceso a la nueva ala

Al centro de la plaza hundida se ubica la caja alargada de cristal que constituye el control de acceso al conjunto subterráneo. La transparencia de dicho volumen permite el registro visual hacia la arquitectura histórica del museo original, a la vez de comportarse como una lámpara de luz que revela desde una perspectiva urbana la existencia de las salas subterráneas.

Asimismo, las medidas de la caja de cristal están relacionadas con líneas de composición relevantes en el museo actual, tanto con la fachada como con su patio interior, de manera de vincularse compositivamente con este.

Las salas: espacios flexibles para la futura museografía

El diseño de los espacios de las salas ha sido estudiado para permitir al futuro museógrafo tener múltiples alternativas para el diseño final de estas. Son espacios alargados, alimentados en sus extremos por dos rampas conectoras y espacios de transición. Además, a lo largo cuentan con la colindancia de los depósitos de colecciones – con doble acceso a ellas – y la conexión directa a una escalera y montacargas para el transporte de las colecciones provenientes de la puerta 3 del museo actual como de un parqueo de servicio a nivel de superficie.

Los extremos de las salas presentan una atractiva dualidad al dar uno de ellos a una doble altura donde se exhibirán obras de gran formato y otro abierto al paisaje natural del área verde que baja desde el parque.

Asoleamiento

La gran mampara de acceso de luz natural y que tiene vista al parque tiene orientación sur lo que significa que el ingreso solar directo por ahí será mínimo y solo a la terraza exterior del nivel más bajo toda vez que prácticamente solo en el mes de Diciembre el sol se ubica hacia el sur en esta latitud. Adicionalmente, y aunque el ángulo de altura del sol en el día más largo del año – 23 de Diciembre – es uno muy vertical, se ha prolongado el techo del hall principal de manera de que los rayos solares no entren nunca directamente al interior de la nueva ala.

Sistema estructural

El proyecto tiene básicamente un doble sistema estructural: al centro y a lo largo de las salas de exhibición uno de dos placas paralelas sobre las cuales se apoya una losa nervada y en los lados un sistema convencional de pórticos y vigas portantes.

El sistema central de losas nervadas permite liberar al hall principal pero sobretodo a las salas de exhibición de la presencia de columnas que impedirían la libertad del diseño definitivo de dichas salas.

El hall principal: un lugar de reunión

El hall principal ha sido concebido de manera de que, además de ser el espacio de recepción e información de los visitantes sea el lugar donde se reúnan estos luego de sus visitas a las salas de exhibición. Ahí se conectan la tienda, el café y la biblioteca. También se desarrollaran exposiciones temporales como antesalas de las sala de usos múltiples ubicada al norte del espacio. El hall principal es una gran ventana hacia el paisaje natural del parque.

Espacios de expansión cultural

La nueva ala del MALI también prevé actividades artísticas complementarias que enriquecen la vida en el lugar. Para ello el proyecto prevé tres espacios para realizar esa actividades: la plaza hundida , a nivel de superficie, el hall principal, donde pueden haber exposiciones temporales y la terraza en el nivel más bajo abierta a la área verde que baja del parque

Equipo de Diseño

Javier Artadi

Harun Ananias, David Galvez

Atrás